miércoles, 4 de mayo de 2011

Pidiendome perdon


Hola querida Sara de años:

Tu no me conoces, no me conoces por que soy tú dentro de algo mas de 5 años y medio. Te escribo para pedirte perdón.

-Perdón por todas las lagrimas que vas a derramar
-Perdón por todos los momentos en los que vas a desear acabar con todo
-Perdón por haberme enamorado de alguien que al final me dejo destrozando mi espíritu
-Perdón por que no te vas a valorar todo lo que mereces
-Perdón por que dañaras a quienes quieres
-Perdón por que abandonaras todo en mas de una ocasión y te dejaras hundir en la depresión mas absurda
-Perdón por que seguirás llorando mucho y mucho tiempo
-Perdón por que guardaras esperanza
-Perdón por que caerás en el pecado
-Perdón por que te convertirás en lo que soy yo ahora...

Lo siento mucho

Pero quiero que tengas en cuenta algo, no todo va a ser malo, tendrás a gente que te ayudara en tu tortuoso camino, que tratara de animarte cuando peor estés, gente que soportara tus estufidos y tus malos modos por que sabrá que realmente no lo piensas, si no que te sientes mal, habrá gente que te quiera, que te hará reír y se preocupara por darte la lata para que sonrías dia a día aun que no los valores como se merecen.

Hasta yo lo olvido a veces, pero quiero, Sara de 27, que cuando llegues a donde estoy yo, de vez en cuando recuerdes, cuando pero te sientas, que aun que en tu interior creas que estas sola, no es así.


Sacado del blog de
http://losmaullidosdenekoazra.blogspot.com/

domingo, 1 de mayo de 2011

Amnesia


Me desperté en una cama de hospital, aturdida, desorientada y con un montón de tubos conectados a mi cuerpo, con líquidos de colores y no recordaba nada.


Nombres, números, caras, todo lo que me enseñaban era extraño para mi, todo lo que decían que me pertenecía, que formaba parte de mi vida me resultaba desconcertante, nuevo, me daba miedo.


La gente me miraba, unas expresiones de pena, de dolor, de sufrimiento, me compadecían, creían que me moriría o algo peor, y lo único que me ocurría es que me había olvidado de quien eran, de quien era yo, y de mi propia vida.


Días, pasaban los días en esa cama de hospital, viendo las mismas caras desconocidas, aquellas expresiones de lastima, aquel intento de acercarse a mi para que recordase una vida que quizás ya no quisiera tener.

Una y otra vez las mismas fotos, las mismas canciones, las mismas historias en las que me ponían de centro de todo, yo me veía desde fuera, y no me gustaba aquello, una vida que ya no me pertenecía y que ellos me obligaban a volver a retomar, pero que yo ya no quería, ya no me interesaba, el nuevo yo era distinto y no aceptaba volver a una vida que ya no me producía ninguna sensación.


Un mes mas y salí de aquella habitación, de aquel hospital, de lo único que realmente recordaba, una cama de sabanas blancas y una enfermera fea y mal maquillada que todos los días me daba un café.


Lo primero que hice, fue sentarme en un banco, mirando a un niño jugar, una familia sonreír y una niña sentada a mi lado comiendo un helado, no se de que, pero parecía bueno


La gente, cuando sabe que no tengo recuerdos, que tengo amnesia, me contestan con un “lo siento” a lo que les respondo “no lo sientas, yo no lo hago”

miércoles, 13 de abril de 2011

Recuerdos de una vida


Es difícil explicar toda una vida cuando ya no se recuerda ni lo que se ha desayunado por la mañana. En fin, se supone que siempre he sido una mujer capaz de recordar hasta cuantos ojos tiene una mosca... Ahora no recuerdo ni como se llama mi último nieto o cuando cumple años mi marido. La edad supongo, todo se atribuye a la edad.


Si se te arruga la piel es por la edad, te cuesta andar, olvidas las cosas o simplemente se tiñe de blanco el color de los cabellos. Da igual que una vez fueran rubios o de un rojizo color fuego. Ahora no son más que una pequeña mata de estropajo blanquecina.


Mi hijo, el mayor me ha aconsejado cientos de veces que haga esto. No sé porqué, siempre he tenido una vida muy normal. Pero creo que así estaré entretenida una temporada. Lo suficiente como para no darle la tabarra con que se vuelva a casar, rehacer una vida no es tan difícil, solo se necesita voluntad y dar el primer paso, pero el da los pasos hacia atrás.


Ya sé que amaba a Jacqueline, pero ella ya no está, por suerte o por desgracia se apartó de nuestras vidas dejando solo a una preciosa criatura que es su viva imagen y que atormenta el recuerdo de mi pobre niño.


No sé porque le hice caso, pero se supone que a esto los expertos lo llaman “Autobiografía” yo prefiero que sea un diario, una guía para las nuevas generaciones, que lean, aprendan y sean tan honrados como un día lo fue su abuela o su bisabuela, yo no recuerdo como va eso. La edad.... eso si tiene gracia. Tengo 72 años, pero no recuerdo el día en que nací. Ni porque celebro mi cumpleaños en un día que se supone que no me pertenece. Tradiciones, tradiciones, siempre las mismas tonterías. Pero la gente no sé porqué, las adora, Navidades, Carnaval, Pascua... todo es motivo de fiesta y como consecuencia esos días es imposible dormir mas de ocho horas por la noche. Porque los festejos duran, gracias a los jóvenes, hasta el amanecer, cuando el sol les saluda, hacen como los vampiros, se marchan a dormir unas pocas horas. Eso no es vida, no puede ser bueno, pero son jóvenes ya aprenderán la lección mas tarde o mas temprano. Pero dudo que se arrepientan. Bien hecho.


En fin, vamos a lo que toca, Mi Autobiografía, haré lo que pueda, y no prometo aventuras interesantes, ni problemas con mafias, que se que a los chicos les encantan esas cosas. Los niños de mi época se volvían locos por jugar con un neumático o con unas chapas de refresco. Los de ahora solo quieren Marios y Luigis, o como se escriban y juegos violentos, cuanto mas violentos muchísimo mejor. Las chicas en cambio, nos quedábamos sentadas en nuestras sillas, cosiendo los vestidos de nuestras muñecas o saltando a la comba. O soñábamos con ser princesas. Ahora se sueña con tatuajes, sexo y no me extraña que hayan asesinatos, secuestros, violaciones y cosas muchísimo peores, no quiero ni imaginármelo.


No, eso antes no pasaba,antes eran otros tiempos, no eran mejores ni peores. Simplemente eran otros

viernes, 1 de abril de 2011

Mascaras


Doce de la noche, subes las escaleras a toda prisa, dejas caer una chaqueta, unos zapatos, una pulsera, un colgante, una lagrima y aunque estas alterada, consigues cerrar la puerta sin hacer ruido, sin despertar a nadie.


Apartas con los pies desnudos todo lo que encuentras a tu paso, ropa, muñecos, apuntes que no has tocado ni tocarás porque no tienes fuerzas y te lanzas sobre una cama vacia y deshecha, aferrandote a las sabanas con fuerza mientras ahogas otro grito que lucha por salir, y cuando sale, desgarra aun mas tu alma


Gritas, lloras, nadie viene en tu auxilio, solo recuerdos que te atormentan y no tienes la suficiente fuerza como para levantarte y enfrentarte al mundo sola.


Pasan las horas y la noche, tu larga compañera, la mujer del vestido de perlas que te observa desde la lejanía te da la única pista para seguir adelante, oculta en un cajón, una cosa que jamás pensé que volvería a sacar, que necesitaría de nuevo, algo que una vez enterré y juré no volver a desenterrar de nuevo


En el fondo de el cajón, entre recuerdos, los mas felices de mi vida, oculta entre el polvo, entre el paso del tiempo

Una vieja mascara, incolora, con una sonrisa perpetua, con una felicidad imborrable, solo se puede ver esa sonrisa, lo demás no esta, ni sentimientos ni pasiones ni tristezas, solo una falsa mascara que oculta sentimientos, emociones, una vieja mascara que solo deja ver una sonrisa, una que los demás pueden creer ciegamente mientras por dentro tu corazón se rompe en mil millones de pedazos


Quiero volver a ponérmela, la necesito, la deseo y por encima de todo, para que los demás no vean un alma rota que se pudre por dentro, algo que no quiere seguir viviendo pero que por insistencias de otros acabas por ponerte


Lentamente, con las manos temblorosas, acerco esa mascara a mi rostro, ya no hay marcha atrás.

Llevar una perpetua sonrisa en el rostro, una que jamás se apagara pase lo que pase, la falsa sonrisa de una mascara que es lo único que ahora mismo es lo único que me puede hacer avanzar.


Mi vieja mascara, esa que tenia oculta, esa que no pensaba sacar nunca mas, vuelve a mi rostro como el sol vuelve cada mañana a salir, la llevare toda la vida, para que aunque me muera y llore por dentro, podáis al fin, verme sonreír

martes, 29 de marzo de 2011

Dolor, crecer, andar...


Dicen que todos tenemos que sentir dolor en esta vida aunque no queramos, porque nadie en su sano juicio quiere sentir dolor.

No hablo del dolor físico de cuando te caes de niño jugando en un parque, cuando te pelas las rodillas con esas piedrecitas chiquititas y lloras mas por llamar la atención de tus padres que corren enseguida a decirte “no es nada, esto se va enseguida”


Hablamos de un dolor mas profundo, que nadie quiere, que nadie desea pero que tarde o temprano nos atrapa, nos envuelve, nos reduce y nos deja sin fuerzas, algo que por mas que intentas escapar acaba atrapándote.


Ese dolor que te desgarra, del que no quieres ni siquiera moverte de una cama, mientras abrazas un oso de peluche y lloras cubriendo tu cara con tus cabellos, con una sabana, no importa, no quieres que nadie te vea, no quieres que nadie te toque y buscas desesperadamente, aferrándote a lo primero que encuentras, una manera de que lo que oprime tu pecho sea mas que un mal recuerdo que no quieres volver a sentir en la vida.


Pero tienes que sentirlo, tarde o temprano se siente, en mas de un sentido, en mas de una ocasión y contexto, el dolor de la perdida de un amigo, de un amor, de un sueño, es un dolor indescriptible, pero es un dolor.


Te sientes estar en un pozo negro, te culpas constantemente de todo, ¿que hice mal? ¿porque me pasa esto? ¿porque nos estamos haciendo esto?

Quizás, solo quizás no sea culpa de nadie, solo el tiempo, solo la rutina, el que una persona evoluciona a un sentimiento mayor o pero, pero nada mas.


Las personas crecemos, cambiamos y no siempre la felicidad para unos lo es para otros.

Te tropiezas, te caes, gritas en el mas absoluto de los silencios y te desesperas. Pero hay un momento en el que tienes que aprender a levantarte solo y a caminar paso a paso, a tu ritmo, sin prisas ni presiones, solo cuando te creas capaz de empezar a andar solo.


Te aferras a canciones tristes, a recuerdos pasados para poder sonreír, y cuando ese efímero momento de falsa felicidad se acaba te vuelves a hundir.


Hay una frase que dice “El remordimiento es llorar por lo que no tiene remedio” y ahora la entiendo, mas de lo que nunca pensé que la entendería.

Todo proceso de dolor tiene su duelo, su adaptación y su superación.


Aun estoy en mi proceso de duelo, aun tengo que empezar a andar sola, pero a cada paso, un traspiés, a cada traspiés una mano amiga que no me deja caer, solo me falta verlas, aferrarlas y poco a poco aprender a quererme tal como soy, algo despistada, un poco cabezona, desordenada, romántica, friki y sobretodo un ser humano que ama,siente, padece y vive.


Me gustan las rosas de color amarillo, la lluvia, las fresas y los cómics, las historias de terror y pasarme horas sentada frente una libreta en blanco esperando a que se llene con palabras, con historias, y sueños, esperanzas, deseos, alegrías, penas, dar vida a personajes imaginarios...

Me gusta estudiar enfermería, me gusta estar con los amigos, los fanzines, el mundo en el que entre de casualidad y del que no quiero salir, me gusta tener cerca a los que amo, a los que me aman, me amaban y los que me amarán.

Me gusta viajar, al extranjero y por aquí en España, me gusta Alicante, por su gente, por su cariño, los eventos y ser una persona un tanto borde y antisocial porque no todos tenemos que ser la alegría personificada, no todos podemos ser dulces, agradables.

Si no,el mundo seria mucho mas aburrido de lo que es.


Me llamo Sara Díaz Adán, tengo 27 años, estudio enfermería, tengo toda la vida por delante, y estoy empezando a andar de nuevo, no se que me depararan estos caminos, solo se que empezaré a recorrerlos y que seguro, algo bueno me van a deparar.


Esto no es para dar pena, ni lastima, ni nada por el estilo,es porque lo necesito, porque si no saco de mi interior todo lo que tengo no podre dar el paso necesario para intentar ser feliz


Albergo esperanzas, claro que lo hago, seria tonta, ciega y quizás un poco insensible, pero no puedo cerrarme las puertas, las ventanas y todo lo que pueda darme aire, aun se que quizás no pueda volver a ser lo que era...pero siempre es mejor algo que nada.


Sonreir, ser feliz y andar y espero que los que me conocen caminen conmigo, a mi lado o detrás, pero que no me dejen andar sola.



lunes, 7 de marzo de 2011

de mentiras y pasiones




No es lo mismo, o eso dicen, el sentir las manos de aquel a quien amas que sentir unas manos desconocidas haciéndote lo mismo una y otra vez durante una larga tarde de calor en pleno agosto, pero cuando lo haces por venganza, es un peor, mucho peor


Aun recuerdo el porque decidí hacer eso, una noche sin amor, una noche sin pasión, lo mismo que tu me habías hecho, y que aun sabiéndolo, me lo negabas una y otra vez.


Así empezó este juego de mentiras y traiciones, y 10 años después sigo jugando en camas ajenas dejándote pistas a la vista, que tu por tu estúpida ceguera no eres capaz de ver.


Recuerdo perfectamente el día que te conocí, tras esa mata de cabellos oscuros y ese aliento a vodka negro te encontrabas ahogando tus penas en esa sucia barra de bar, lamentándote por otra conquista fallida, otro mal de amores que perdías poco a poco al igual que la consciencia en el fondo de un vaso sucio al que llamabas cariñosamente “Marck”.


Me senté a tu lado simplemente por lastima, te veía solo y como todo el mundo parecía dedicarse a vivir sus vidas, yo, por estupidez me dedique a darte el consuelo que el alcohol no podía darte.


Ese fue el primero de mis fallos, y el que mas caro pagaría, no se como, pero de una sonrisa, acabé en la cama de un motel de carretera barato ofreciéndote mi cuerpo, por lastima, porque me dabas pena y para ahogar mi soledad entre gemidos fingidos y caricias sin sentimiento ni valor.


Ese fue el primero de muchos desastres sentimentales en mi vida junto a ti, no se como lo hiciste, aun no lo he logrado averiguar ni creo que lo haga nunca.

Aun y así, esas escenas de motel de carretera se iban repitiendo una y otra vez, durante meses, hiciera frío o calor, estuviera ocupada o no, siempre aparecías tras tu melena oscura y tus pintas de matón de barrio cutre y sin credenciales pero que a mi me acabaron enganchando como la peor de las drogas, la mas adictiva; el sexo salvaje y sin control en el que nos meciamos todas las tardes y noches que te dignabas a venir a por mi, cuando necesitabas del calor de mi cuerpo, ni una palabra amable, ni una sonrisa, solo me tirabas del brazo para meterme en tu furgoneta vieja y blanca y me llevabas a otro de los miles de moteles que conocías, cada noche una cama distinta, una decoración cutre y el mismo olor a rancio de todos ellos y tus manos de nuevo por mi cuerpo, haciéndome temblar de puro placer.

Aprendí sin saber a dejar de fingir, a disfrutar de tus sensuales y carcamales actitudes, a depender de tus manos y tu cuerpo mas que del aire para respirar.


Poco a poco esa rutina fue variando, venias menos, a veces pasaba semanas sin verte, y cuando pensaba en rehacer mi vida, porque no tenia nada contigo mas que el calor de una cama, aparecías de nuevo, mas desgastado, feo y estropeado, pero con la misma fuerza en la mano, la misma furgoneta blanca y el mismo tipo de motel, y yo, tonta de mi, caía de nuevo en tus manos, tus caricias y tus mentiras silenciosas.


Al final mi paciencia y mi dependencia dijeron basta, quise cambiar, empezar una vida nueva con alguien que no solo me quisiera para una noche de pasión amarga y con olor a rancio, me busqué a alguien normal, un don nadie de traje y chaqueta, flores y bombones, todo eso hortera que tu jamás me dabas y que yo, muy en lo profundo anhelaba; pero no me llenaba, me faltaba algo que no era capaz de darme, esa pasión y ese desprecio que solo tu eras capaz de darme.

Aun y así, seguí con mi mentira hasta tal punto que no hubo vuelta atrás e hice lo peor que debía hacer, casarme con un don nadie, alguien a quien no amaba solo porque era distinto a ti, solo porque creí que me lo impedirías, pero una vez mas me equivoqué.


Si apareciste, pero cuatro meses después de cometer otro fallo, apareciste en la puerta de mi casa, cuando el no estaba, detrás de esa mata de cabellos oscuros y ese olor a Vodka tuyo, tu mano me sujetó con fuerza, como siempre y tiraste de mi a esa furgoneta blanca, y aunque quería negarme, no lo hice, te seguí a esa furgoneta de la que ya conocía el camino a seguir, un sucio motel de carretera con olor a rancio y una tapicería que solo usaría mi abuela.


Una vez mas caí en tus redes, volviste a ser mi droga, lo único que merecía la pena de un matrimonio sin valor, sin amor, ni siquiera sin sexo porque no dejaba que me tocase, solo podías ser tu.


Llevo 10 años con este juego de mentiras y placeres, como si no pudiera escapar de el, y realmente no quiero escapar.

Sentada en una silla, tejiendo porque si, espero que vuelvas a llamar a mi puerta, a coger mi mano y que por una vez, no sea una escapada de una tarde o una noche,espero que sea la escapada de una vida, que me alejes de esta rutina en la que yo misma me he metido y que te lleves conmigo el fruto de un amor prohibido que llevo en mi vientre.


Mientras esos pensamientos siguen en mi....alguien llama a mi puerta.

jueves, 24 de febrero de 2011

Antojos


Primero no, no estoy embarazada, no os lo penseis aunque el titulo de esta actualizacion de pie a ello

Pero si tengo la sensacion de que me apetece algo hasta rabiar, mataria por ese algo, daria lo que fuera por una bolsa de....GOMINOLAS

Esa sensacion de que desde que te levantas hasta que te acuestas necesitas algo, sea una cancion, leer un comic.

Asi que con este mini actualizacion y mis ganas de gominolas os dejo hasta mas ver