domingo, 5 de febrero de 2012

Cementerios

Cementerios


Noche, amiga y confesora de lo prohibido, de los pecados más absurdos y los secretos más temidos, dama de compañía de algunos, protectora de sueños de otros, confidente de crímenes sin castigo y desapariciones sin retorno.
Un juego entre adolescentes, unas bebidas de más, apuestas sin sentido, pruebas de valor que solo se exponen cuando el alcohol en su punto máximo hace que perdamos el sentido y el control de la realidad y nos sumerge a todos en la desinhibición.
Un juego para niños, un peligro de adultos, se tiran las cartas, se juega la suerte, se escogen los condenados, la prueba, el camino y para demostrar que se ha realizado, una cámara de fotos,
"Fotografía el camino" se ríen con las botellas de coca cola rellenas de alcohol, algunos siguen las gracias, otros se pierden entre pasiones que lamentaran a la mañana siguiente por el simple hecho de que no recordarán nada de lo ocurrido
La pobre pareja escogida para la broma se ríe, se jacta y se pavonea mientras toman otro trago
"¿Solo eso? Antes de que os acabéis toda la bebida habremos vuelto y entonces seremos nosotros los que nos reiremos ahora"
En medio de risas y canciones los dos "condenados" se marchan, entre risas y gracias con tan solo una linterna y una cámara de fotos.
Los dos chicos iban cogidos de la mano y no por estar tan borrachos que no podrían ni tenerse en pie, ni por tener miedo, simplemente por el amor que se profesaban en un secreto a voces, siempre juntos, siempre de acuerdo, con todo y portando el mismo tipo de colgante, ellos decían siempre que era fruto de la casualidad y del buen gusto, pero se notaba demasiado que era por algo más profundo e intimo.
Caminaban a la par, sin mirarse todavía, no había seguridad en ninguna parte pero cuando estuvieron más alejados, un suave beso entre ambos denotó lo que sentían.

Entre besos y sonrisas y fotografías del camino llegaron a su destino, el cementerio del pueblo, de verjas cerradas y oxidadas y una vieja cadena cerrándolas,
Los muros del lugar protegidos por enredaderas dejadas a su paso libremente, hacían que su aspecto fuera muy parecido al de las novelas antiguas o cualquier película de terror de serie B de esas que son un clásico desconocido excepto para los góticos los frikis mas expertos o cualquier persona con insomnio agudo que no sea capaz de dormirse ni con esas películas.

El camino seguía silencioso, solo el crepitar de las ramas mecidas por el viento daba aun mas el aspecto tétrico que todo el mundo espera que tenga un lugar donde la vida carece de importancia.
La luz del flash de la cámara de fotos iluminaba el camino mientras la prueba de que habían realizado correctamente la hazaña, mientras los besos entre ambos seguían.
Pero no se pueden hacer muchas cosas a la vez y con la poca luz del camino y el despiste, las cosas no pueden salir bien.
Un tropezón, una caída, un golpe en el peor lugar, en el peor momento, uno en el suelo, inmóvil, el otro riendo, pensando en lo torpe patético que es, saca unas fotos mientras se sigue riendo, pero las risas menguan, la preocupación aparece y el miedo a que pase lo peor crece a cada segundo.
Se agacha, zarandea su hombro, le llama por su nombre, una vez, dos veces hasta una tercera vez hasta que mueve el cuerpo de aquel al que ama, para ver una cara inerte, sangrante.

Un grito histérico, el cuerpo le tiembla y le mira y llora, le nota frio y sin responder, en un acto cobarde sale huyendo, abandonando a su compañero, perdiéndose en el camino.
Cuando el grito desaparece y la noche se tranquiliza, la parca, la señora de la muerte, recoge a su nuevo viajero, dejando un cuerpo vacio, sin alma, sin vida, cubierto por una mancha de sangre que se mezcla con la arena y se pierde como todas las alma, en la oscuridad de la noche

1 comentario:

Agnès dijo...

Molt bona descripció del lloc i molt bona descripció dels personatges en poc espai, m'agrada ^^