lunes, 8 de agosto de 2011

Secretos de una noche


La noche es como una dama vestida de negro, su largo vestido estampado con brillantes y una hermosa perla brillante que lo observa todo, confidente para lso amantes, seres nocturnos y algun pobre desvalido que no sabe donde caerse muerto Por esas oscuras calles solo iluminadas por la tenue luz de una bombilla medio fundida, calles vacias y solitarias que muestran una ciudad en decadencia donde solo las calles principales estan adornadas con brillantes flores condenadas a morir.
Una niñña esta sentada en la escalera, los pies descalzos y negros, sucios y heridos, sus ropas rasgadas, sus ojos en cambio, verdes esmeraldas aun breillas de esperanza, la esperanza de que algun dia podra pasear por las calles cubiertas de flores ocn unos perciosos zapatos y un vestido nuevo, pero en el fondo de su inocente corazón sabe que eso no es posible, su vida esta atada a un destino cruel para los niños, es una niña pribada de su infancia, privada de sueños y esperanzas, privada de vivir Un coche, lujoso, grande brillante como la luna para enfrente de la niña. Solo se abre la ventanilla y una mano de color negro cubierta de grandes anillos indica a la niña que se acerque.
La pequeña se acerca curiosa cunado la perta de su casa se abre y una mujer que grita le ordena que venga, ya es tarde La niña ha entrado en el cocvhe que se aleja por las calles cubiertas de flores, la mujer grita y la luna da paso al sol, brillante, hermoso, el primer periodico muestra una imagen, una pequeña niña de ojos esmeraldas aparece cubierta de sangre en una playa. En otro lugar, un lugar cubierto de nuves y risas la niña pasea por una calle, cubierta de flores, con unos zapatos nuevos y un vestido preciosos

jueves, 16 de junio de 2011

24 horas


24 horas

Solo eso es lo que puede cambiar mi vida

24 horas

Solo esas 24 horas necesito que no existan, que no pasen, que no haya nada en ellas que me haga sentir el dolor que hace tiempo que siento

24 horas en las que todo me supera, en las que antes podía al menos soportar mi existencia

24 horas que antes significaban felicidad, amor, paz, seguridad y ahora solo me recuerdan tristeza, pena dolor, soledad

24 horas que no puedo superar, que no tengo el valor de superar que no tengo fuerza, no puedo enfrentarme, no sola

Lo siento, pido perdón, no soy capaz, no soy aquella que era capaz de enfrentarse a todo, de reírse de las estupideces y que una palabra dañina le resbalaba y no le afectaba

Aun no tengo tanta fuerza, y sé que no obro bien

Pero estas 24 horas no tengo más remedio, no puedo sola, y como no quiero dañar más de lo que ya daño, estas 24 horas, solo estas 24 horas la usare, esa mascara, esa que me da miedo, esa de la que he dependido, que pude guardar, esa que ahora necesito para poder sonreír en un día en el que solo quiero llorar, quiero desaparecer y ser un ser normal, alguien que fui hace mucho tiempo, por eso, solo por 24 horas dejadme usarla, dejadme esconder la tristeza, la pena y las lagrimas, dejadme ser aquella que queréis que vuelva a ser y que de momento no soy.

24 horas solamente, 24 horas para sonreír, 24 horas para sentirme bien, para ser alguien en quien poder confiar

Pasadas esas 24 horas guardare mi mascara, la encerrare de nuevo en el cajón y hasta dentro de un año no la volveré a sacar

24 horas solamente, para poder ser yo

miércoles, 25 de mayo de 2011

Cartas desde el cielo


Querido hermano ¿como estas?

Es la cuarta carta que te escribo pero ya se que de esta tampoco obtendré respuesta, es lógico, para ti aun debe ser difícil toda esta situación, todo tan distinto, tan nuevo, tan diferente pero eso no significa que sea ni bueno ni perfecto, pero es así y no se puede hacer nada por cambiar el pasado.

Aquí me tratan bien, no es como me imaginaba, no es tan doloroso y me adapto bien, la gente es muy amable y no se pelean por tonterías, siempre con una sonrisa y una mano amable para ayudar en cualquier cosa, incluso si se ha roto una tubería, no importa siempre sonríen y están allí

Al principio no me acostumbraba a esto, no quería estar aquí y no lo aceptaba, pero poco a poco me he acostumbrado a vivir aquí y a aceptar lo que soy y lo que ya no puedo ser.

¿Sabes? Es extraño, antes necesitaba veros, saber que estabais bien y buscaba cualquier excusa para buscar un camino para volver al menos cinco minutos para estar con vosotros, pero las cosas imposibles no van a suceder, y menos esto.

En fin querido hermano, no me queda mucho tiempo para escribir y un día más saldré a buscar un buzón para mandar una carta que se que no vas a contestar, que no vas a leer, que no vas a recibir, porque aquí, donde yo me encuentro, no existen los buzones, no sabemos lo que es un teléfono, y no podemos comunicarnos con el exterior porque ya no formamos parte de ello

Aun y así quiero que sepas que te vigilo, que velo por ti y quiero que seas feliz, aquí no se está mal, puedo ser feliz, y espero que todos podáis seguir siendo felices sin mi

Te quiere

Una hermana que se fue

miércoles, 4 de mayo de 2011

Pidiendome perdon


Hola querida Sara de años:

Tu no me conoces, no me conoces por que soy tú dentro de algo mas de 5 años y medio. Te escribo para pedirte perdón.

-Perdón por todas las lagrimas que vas a derramar
-Perdón por todos los momentos en los que vas a desear acabar con todo
-Perdón por haberme enamorado de alguien que al final me dejo destrozando mi espíritu
-Perdón por que no te vas a valorar todo lo que mereces
-Perdón por que dañaras a quienes quieres
-Perdón por que abandonaras todo en mas de una ocasión y te dejaras hundir en la depresión mas absurda
-Perdón por que seguirás llorando mucho y mucho tiempo
-Perdón por que guardaras esperanza
-Perdón por que caerás en el pecado
-Perdón por que te convertirás en lo que soy yo ahora...

Lo siento mucho

Pero quiero que tengas en cuenta algo, no todo va a ser malo, tendrás a gente que te ayudara en tu tortuoso camino, que tratara de animarte cuando peor estés, gente que soportara tus estufidos y tus malos modos por que sabrá que realmente no lo piensas, si no que te sientes mal, habrá gente que te quiera, que te hará reír y se preocupara por darte la lata para que sonrías dia a día aun que no los valores como se merecen.

Hasta yo lo olvido a veces, pero quiero, Sara de 27, que cuando llegues a donde estoy yo, de vez en cuando recuerdes, cuando pero te sientas, que aun que en tu interior creas que estas sola, no es así.


Sacado del blog de
http://losmaullidosdenekoazra.blogspot.com/

domingo, 1 de mayo de 2011

Amnesia


Me desperté en una cama de hospital, aturdida, desorientada y con un montón de tubos conectados a mi cuerpo, con líquidos de colores y no recordaba nada.


Nombres, números, caras, todo lo que me enseñaban era extraño para mi, todo lo que decían que me pertenecía, que formaba parte de mi vida me resultaba desconcertante, nuevo, me daba miedo.


La gente me miraba, unas expresiones de pena, de dolor, de sufrimiento, me compadecían, creían que me moriría o algo peor, y lo único que me ocurría es que me había olvidado de quien eran, de quien era yo, y de mi propia vida.


Días, pasaban los días en esa cama de hospital, viendo las mismas caras desconocidas, aquellas expresiones de lastima, aquel intento de acercarse a mi para que recordase una vida que quizás ya no quisiera tener.

Una y otra vez las mismas fotos, las mismas canciones, las mismas historias en las que me ponían de centro de todo, yo me veía desde fuera, y no me gustaba aquello, una vida que ya no me pertenecía y que ellos me obligaban a volver a retomar, pero que yo ya no quería, ya no me interesaba, el nuevo yo era distinto y no aceptaba volver a una vida que ya no me producía ninguna sensación.


Un mes mas y salí de aquella habitación, de aquel hospital, de lo único que realmente recordaba, una cama de sabanas blancas y una enfermera fea y mal maquillada que todos los días me daba un café.


Lo primero que hice, fue sentarme en un banco, mirando a un niño jugar, una familia sonreír y una niña sentada a mi lado comiendo un helado, no se de que, pero parecía bueno


La gente, cuando sabe que no tengo recuerdos, que tengo amnesia, me contestan con un “lo siento” a lo que les respondo “no lo sientas, yo no lo hago”

miércoles, 13 de abril de 2011

Recuerdos de una vida


Es difícil explicar toda una vida cuando ya no se recuerda ni lo que se ha desayunado por la mañana. En fin, se supone que siempre he sido una mujer capaz de recordar hasta cuantos ojos tiene una mosca... Ahora no recuerdo ni como se llama mi último nieto o cuando cumple años mi marido. La edad supongo, todo se atribuye a la edad.


Si se te arruga la piel es por la edad, te cuesta andar, olvidas las cosas o simplemente se tiñe de blanco el color de los cabellos. Da igual que una vez fueran rubios o de un rojizo color fuego. Ahora no son más que una pequeña mata de estropajo blanquecina.


Mi hijo, el mayor me ha aconsejado cientos de veces que haga esto. No sé porqué, siempre he tenido una vida muy normal. Pero creo que así estaré entretenida una temporada. Lo suficiente como para no darle la tabarra con que se vuelva a casar, rehacer una vida no es tan difícil, solo se necesita voluntad y dar el primer paso, pero el da los pasos hacia atrás.


Ya sé que amaba a Jacqueline, pero ella ya no está, por suerte o por desgracia se apartó de nuestras vidas dejando solo a una preciosa criatura que es su viva imagen y que atormenta el recuerdo de mi pobre niño.


No sé porque le hice caso, pero se supone que a esto los expertos lo llaman “Autobiografía” yo prefiero que sea un diario, una guía para las nuevas generaciones, que lean, aprendan y sean tan honrados como un día lo fue su abuela o su bisabuela, yo no recuerdo como va eso. La edad.... eso si tiene gracia. Tengo 72 años, pero no recuerdo el día en que nací. Ni porque celebro mi cumpleaños en un día que se supone que no me pertenece. Tradiciones, tradiciones, siempre las mismas tonterías. Pero la gente no sé porqué, las adora, Navidades, Carnaval, Pascua... todo es motivo de fiesta y como consecuencia esos días es imposible dormir mas de ocho horas por la noche. Porque los festejos duran, gracias a los jóvenes, hasta el amanecer, cuando el sol les saluda, hacen como los vampiros, se marchan a dormir unas pocas horas. Eso no es vida, no puede ser bueno, pero son jóvenes ya aprenderán la lección mas tarde o mas temprano. Pero dudo que se arrepientan. Bien hecho.


En fin, vamos a lo que toca, Mi Autobiografía, haré lo que pueda, y no prometo aventuras interesantes, ni problemas con mafias, que se que a los chicos les encantan esas cosas. Los niños de mi época se volvían locos por jugar con un neumático o con unas chapas de refresco. Los de ahora solo quieren Marios y Luigis, o como se escriban y juegos violentos, cuanto mas violentos muchísimo mejor. Las chicas en cambio, nos quedábamos sentadas en nuestras sillas, cosiendo los vestidos de nuestras muñecas o saltando a la comba. O soñábamos con ser princesas. Ahora se sueña con tatuajes, sexo y no me extraña que hayan asesinatos, secuestros, violaciones y cosas muchísimo peores, no quiero ni imaginármelo.


No, eso antes no pasaba,antes eran otros tiempos, no eran mejores ni peores. Simplemente eran otros

viernes, 1 de abril de 2011

Mascaras


Doce de la noche, subes las escaleras a toda prisa, dejas caer una chaqueta, unos zapatos, una pulsera, un colgante, una lagrima y aunque estas alterada, consigues cerrar la puerta sin hacer ruido, sin despertar a nadie.


Apartas con los pies desnudos todo lo que encuentras a tu paso, ropa, muñecos, apuntes que no has tocado ni tocarás porque no tienes fuerzas y te lanzas sobre una cama vacia y deshecha, aferrandote a las sabanas con fuerza mientras ahogas otro grito que lucha por salir, y cuando sale, desgarra aun mas tu alma


Gritas, lloras, nadie viene en tu auxilio, solo recuerdos que te atormentan y no tienes la suficiente fuerza como para levantarte y enfrentarte al mundo sola.


Pasan las horas y la noche, tu larga compañera, la mujer del vestido de perlas que te observa desde la lejanía te da la única pista para seguir adelante, oculta en un cajón, una cosa que jamás pensé que volvería a sacar, que necesitaría de nuevo, algo que una vez enterré y juré no volver a desenterrar de nuevo


En el fondo de el cajón, entre recuerdos, los mas felices de mi vida, oculta entre el polvo, entre el paso del tiempo

Una vieja mascara, incolora, con una sonrisa perpetua, con una felicidad imborrable, solo se puede ver esa sonrisa, lo demás no esta, ni sentimientos ni pasiones ni tristezas, solo una falsa mascara que oculta sentimientos, emociones, una vieja mascara que solo deja ver una sonrisa, una que los demás pueden creer ciegamente mientras por dentro tu corazón se rompe en mil millones de pedazos


Quiero volver a ponérmela, la necesito, la deseo y por encima de todo, para que los demás no vean un alma rota que se pudre por dentro, algo que no quiere seguir viviendo pero que por insistencias de otros acabas por ponerte


Lentamente, con las manos temblorosas, acerco esa mascara a mi rostro, ya no hay marcha atrás.

Llevar una perpetua sonrisa en el rostro, una que jamás se apagara pase lo que pase, la falsa sonrisa de una mascara que es lo único que ahora mismo es lo único que me puede hacer avanzar.


Mi vieja mascara, esa que tenia oculta, esa que no pensaba sacar nunca mas, vuelve a mi rostro como el sol vuelve cada mañana a salir, la llevare toda la vida, para que aunque me muera y llore por dentro, podáis al fin, verme sonreír